
La emisión televisiva nos permitió llegar a los hogares aragoneses y que éstos pudiran conocer mejor a nuestro pueblo lo que supuso una magnífica promoción de nuestra población al mostrar algunos de nuestros lugares más emblemáticos o poder anunciar los proyectos de futuro que desde el ayuntamiento se están elaborando.
La anécdota del programa la pueso Nerea la pequeña recién nacida y nueva vecina de Grisel que se adelantó unos días a la fecha prevista e impidió que su madre pudier estar en directo en el estudio, aunque su padre sí recibió la enhorabuena a través de la llamada telefónica que realizó el programa.
El Diablo y el Angel pusieron la nota artística con su magnífica intervención en la que el bien venció al mal obligando al Diablo a volver a los infiernos pese a sus intentos de que fueran los vecinos quienes fueran a tal lugar.